jueves, 17 de julio de 2008

La Princesa de la Corona Rota

Reía bajo sus sueños
Volaba en sus pesadillas
Esta princesa quería amar sin razón
Quería besar sin compasión
Su príncipe no era precisamente azul
Sus duendes eran como estatuas de sal, miraron atrás cuando dejaron mal.
Era una historia vacía, la princesa de la corona rota.
Soñaba corriendo entre petunias.
Pero tropezaba con las espinas del jardín de rosas.
Sí, besar sin compasión, besar era su vocación, cruzar sus labios color primavera con su príncipe que no era precisamente azul. Su príncipe era su fantasía, fantasía transparente porque no existía.
Y todavía se preguntaba en las noches el por qué de su corona rota.
En su canto de mañana susurraba risas, besaba sus manos imaginando su príncipe real.
Vestía sus arapo s reales,pero los lucia como su propio diamante.
Peinaba sus cabellos color ébano...Y adornaba su cabeza con su corona rota.
Sonreía, bailaba, danzaba sobre su píe, pero tropezaba en llanto, porque la inundaba la soledad.
Soledad, maldita soledad, buscaba a la princesa en las noches y en los días, buscaba sus credenciales, buscaba su vocación. Un beso.
Gritaba entre su llanto "¿Por qué cuando te busco me huyes, y cuando te evito me persigues?
¡No te das cuenta que fuiste tú la culpable de mi corona rota!
Es odio, es rencor, es ansiedad.
¿Que si ha besado príncipes?
¡Aquello me preguntas!
¿Que si conoce intimidad?
¡Aquellos te preguntas!
Conócela, arregla su corona, mata su soledad y vivirás en un eterno paraíso; amarás su vocación y te convertirás en su fantasía. EN SU PRÍNCIPE AZUL.

No hay comentarios: